Oct 03 2007
Transat 6.50 – Alex Pella navegante oceánico
 Los participantes de la Transat 6.50 ya se encuentran descansando en las Madeira después de recorrer la primera etapa. Les espera la segunda y definitiva parte de la regata para cruzar el Atlántico hasta Brasil.
Uno de los favoritos para la victoria es el navegante Alex Pella y su barco el Generalitat Valenciana que ha llegado en duodécima posición tras una irregular travesÃa. En cabeza, la joven francesa Isabelle Joschke, que ha impuesto un ritmo inalcanzable para el resto de la flota de más de 80 embarcaciones. De todos modos, esta primera etapa en las duras condiciones del Cantábrico son más propicias para las embarcaciones de última generación (como las que encabezan la clasificación) mientras que el cruce ecuatorial dará más oportunidades a la estrategia de los navegantes.
Son increÃbles las dificultades a las que se tienen que enfrentar estos navegantes en solitario, que literalmente “vuelan” sobre las olas de alta mar en sus pequeñas embarcaciones. Para conocer en primera persona lo que esta regata exige, nada mejor que leer los relatos de Alex Pella en su web personal:
“…La bajada hasta Lisboa fue espectacular, para poneros un ejemplo… Algo asà como tirarse en bicicleta de montana sin frenos por una bajada en un camino de piedras interminable. Que gozada!! En la lectura del GPS llegué a los 16,8 nudos de velocidad sin tener la sensación de apretar. El barco no iba descontrolado y siempre buscando la ola a sies o siete esloras por delante, una pasada!! Aunque esta vez sin piloto de viento; tuve que estar muchas horas de caña…
…No entiendo! Si ayer estaba 2 o 3 millas por detrás y hoy me saca 27?! Qué es esto?! A todo esto me acercaba a gran velocidad a la costa sin saber donde estaba y sin poder soltar la cana. Coloqué el barco por el paso entre las Islas y pasé a unos 10 12 nudos velocidad, el viento se reforzó en el paso, hasta 30 nudos, yo iba con toda la mayor y el espà grande, me fuà de orzada, sin poder recuperar el control del barco. Pense? o peto el espà o el palo o me voy a las piedras. De repente la racha, que caÃa de arriba de la rocas, paró en seco. El barco se adrizó y recogà el espÃ.Estaba completamente desconcertado, la sensación como la de un niño que pierde a su madre en el Corte Inglés! Sin saber donde está ni saber que hacer. En unos minutos me di cuenta de mi increÃble error. No me lo podÃa creer; llevo 5 dÃas tratando de recortar media milla por dÃa a los de delante y acabo de perder 35 en una mañana! Por el cansancio y la rabia me puse a llorar como el niño del Corte Inglés. Estaba llorando, montano el foque y subiendo la quilla porque me quedaban 27 millas hasta la llegada a un descuartelar!”También recomiendo no perderse las imágenes aéreas que tiene la web del barco navegando.También recomiendo no perderse las imágenes aéreas que tiene la web del barco navegando.



